Sunday, January 28, 2007



Invisible

Una señora en sus 50 me dijo mientras conversábamos, a mi edad como mujer uno pasa como invisible, ya no te miran, ya no llamas la atención. Su afirmación sincera y tajante me conmovió por muchas razones.

Se nos ha olvidado, lo hemos enterrado, hemos dado la espalda a la publicidad innata de nuestros valores, de quienes somos y por que valemos. Hemos escogido la irracional discriminación para denominar lo atractivo, lo bello, lo valioso, hemos tejido redes para filtrar lo que es de lo que no es, lo que debe existir de lo que no debiera, the In and Out’s, para hacer la sobrevivencia emocional y física una tortura para muchos, un ticket para la muerte a otros, una lucha de poder entre tus pensamientos, talentos y sueños. Sé que hay tantos (as) alla fuera que caminan en medio de multitudes y se sienten invisibles, entran a salones repletos de espectadores y solo puede sentir el peso de su respiración, mas nada.

Escribo esto porque muchas veces yo también me siento invisible, como si no tuviera lo que se requiere (y no es así!), a pesar de estar en la flor de mi juventud, aun me siento como las paginas en blanco de un libro aburrido que nadie ha tocar, como el soneto profesionalmente compuesto pero ignorado por su falta de comercialidad, como la flor que deslumbra con sus pétalos solo a las mariposas y no a su jardín. Invisible. Not noticed.

Sin embargo, también me pregunto, quiero ser visible? Quiero llamar la atención? Ser aclamada? Todos queremos nuestros momentos de gloria, pero no es mas que un espejismo, un paño tibio, un dulce que en el momento te entretiene pero que pierde su sabor...porque el problema no esta en si me aceptan o no, no son ellos, el problema empieza en mi misma, en una autoestima que se ha debilitado por preocuparse tanto por los demás, sé que no seré (ni soy) feliz cuando al final obtengo eso externo que deseo, porque es como una sed insaciable de algo que es tan manipulable y egocéntrico, placentero y añorado: la aceptación, tan engañoso que puede hacer que pases tu vida buscándolo y al encontrarlo darte cuenta de que lo que realmente tenia valor, lo ignoraste, lo aplazaste, lo olvidaste, y eso es primero Dios, mi creador, mi Padre Maestro, mi Artesano Divino, y lo que en El hay un amor incondicional, un amor sin limites o requisitos, un amor que me conoce, un amor que no se calla cuando todos han dado vuelta atrás y te han dejado solo, un amor que no se apaga cuando la fría brisa de la confusión te quiere arropar, un amor verdadero. Lo segundo es tu familia, son tus verdaderos amigos, son aquellos que no te han puesto, tantas cosas por las cuales estar agradecida, y tanto que se me ha dado, como he de desperdiciar mi fuerzas en desear las que “debería” tener para ser “mejor”….

Ahora que estoy joven y al escribir todo esto, me doy cuenta de que estoy a tiempo para permitir que mi vida sea realmente abundante y no una mendiga del afecto de nadie, porque cuando soy amada por como me veo es solo una señal de que seré rechazada por lo que realmente soy.

Esto no quiere decir que no me voy a cuidar, disfruto andar linda, ir al mirador, correr, patinar, y lo seguiré disfrutando, pero quiero soltar tensiones, y abrir mis ojos a una realidad mas justa, mas sabia mas humana y menos superficial.

1 comment:

josersosa said...

Te felicito por estas reflexiones.}
Eres lucida y valiente,mi hija.
tu padre.