Mi padre y yo
Hace unas semanas mientras mi papá me daba una “bola” al trabajo, le mencioné algo curioso que me llegó a la mente. Soy melliza, con un varón hermoso llamado Giordano, y Gio por sus amigos. Resulta que he notado algo que seguro pasa en muchas familias, pero aún así llamó mi atención, sobre todo por ser mi papó alguien muy particular. Cuando mi papá y mi hermano hablan, hablan de tecnología, de camaritas, iphones, las ventajas y desventajas de tal o cual aparato. Se entran en una galaxia que tiene su propia filosofía y de la que se poco. Mi padre se emociona con todo lo chulo e innovador de la tecnología. Aunque no tenga el dinero para comprarla (y eso no le duele tampoco) pero si se aboba con esas discusiones y ambos lo disfrutan.
Lo interesante es que cuando mi papá y no “nos embobamos hablando” hablamos de la “sagrada renuncia” emocional y física que atrapa a algunas mujeres (y hombres en algunos casos) en ciertas situaciones de la vida, neutralizando muchas veces la racionalidad y funcionando solo acorde de la cultura (largas discusiones y aristas en este punto!!!) (siempre le digo: hay que contextualizar!!!!), hablamos de las interesantes dinámicas interpersonales que nos caracterizan como humanos, hablamos de causas sociales (cómo salvar al mundo en 30 días :P) y actos de heroísmo a distintas escalas (el me sorprende en muchas cosas….), hablamos de los retos de la vida y como enfrentarlos, manejarlos, hablamos y hablamos por ahí……
Ninguna conversación tiene mas o menos merito, solo nos dice algo de cómo somos, y lo grandioso de nuestro padre que siempre quiere hablar y escuchar, compartir.
Ayer le dije, papi, en esta nueva etapa te voy a necesitar mucho emocionalmente y en todos los sentidos, necesito tus consejos y sabiduría….
Y lo que me dijo fue… pero la que eres psicóloga aquí eres tu.
Y le dije, en estos meses, no soy la psicóloga, soy y seré tu hija, la que te necesita.
Su mirada asintió.
2 comments:
Es tan recomfortante tener una señal como esa, no?
A veces un gesto mínimo envuelto en silencio es tan importante y significativo. Es como saber que estás ahí amiga :-)
Si, totalmente. Estoy aquí amigo y se que estás ahí...eso también da paz. Un abrazo fuerte que llegue al otro lado del mundo.
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